1. Partir de lo que quieres de verdad
¿Quieres conocer gente, construir una relación o salir más? No necesitas una respuesta definitiva, pero una dirección honesta evita prometer lo que no quieres. El coach de seducción puede ayudarte a encontrar palabras propias, en lugar de una fórmula para impresionar a todo el mundo.
2. Preparar curiosidad
Elige dos temas que realmente te interesen y una pregunta abierta para cada uno. Evita convertir el encuentro en una entrevista: comparte también una experiencia personal. Una respuesta breve puede significar muchas cosas; no pidas al personaje que deduzca con certeza lo que siente la otra persona.
3. Hacer un balance respetuoso
Después de la cita, pregúntate si pudiste ser tú, si te apetecía escuchar y si quieres volver a ver a esa persona. La respuesta no tiene que ser sí. El balance sirve para aprender sobre tus preferencias, no para asignarte un valor a ti ni a la otra persona.



